🌧️ Neza frente a las lluvias: ¿estamos resolviendo el problema de fondo?

Las obras hidráulicas avanzan, pero la prevención también debe sentirse en las colonias

Nezahualcóyotl, Estado de México.— Cada temporada de lluvias pone a prueba la infraestructura de Nezahualcóyotl. En una ciudad con una alta densidad urbana y ubicada en una zona históricamente vinculada al antiguo sistema lacustre del Valle de México, las precipitaciones intensas representan un reto que va mucho más allá de los encharcamientos.

El problema involucra distintos factores: capacidad de drenaje, mantenimiento de infraestructura, acumulación de residuos, características del territorio y prevención ante lluvias intensas.

Y aunque actualmente se desarrollan importantes obras hidráulicas en la Zona Oriente del Estado de México, permanece una pregunta fundamental:

¿Cómo se están traduciendo estas obras en mayor seguridad para las familias de Neza?


Una infraestructura hidráulica que está siendo intervenida

El tema cobra especial relevancia por las obras que forman parte del Plan Integral de la Zona Oriente del Estado de México, estrategia que contempla acciones para mejorar la infraestructura hidráulica y reducir riesgos de inundación en distintos municipios de la región.

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), durante 2025 se iniciaron 96 obras de prevención de inundaciones en municipios de la Zona Oriente, mientras que para 2026 se contemplaron 106 obras adicionales.

Entre las acciones relacionadas con el sistema hidráulico de la zona se encuentran obras de conducción, bombeo y desalojo de agua.

En julio de 2026 entró en operación el sistema Churubusco-Xochiaca, que cuenta con capacidad para desalojar hasta 16 mil litros de agua por segundo. Conagua señaló que esta infraestructura busca disminuir el riesgo de inundaciones en Nezahualcóyotl y mejorar la velocidad de desalojo durante lluvias intensas.

También forman parte de este conjunto de obras los colectores Carmelo Pérez, Teotongo y Los Pinos, así como infraestructura vinculada con el bombeo y conducción del agua.

Estos trabajos representan una intervención importante.

Pero una obra hidráulica plantea una pregunta que también debe hacerse desde las colonias:

¿Qué cambia para las familias cuando la obra entra en funcionamiento?


Prevenir no significa solamente reaccionar

Cuando una calle se inunda, la atención inmediata es indispensable: bombeo, limpieza, protección civil y apoyo a las familias afectadas.

Pero una política de prevención también debe preguntarse por qué determinados puntos continúan siendo vulnerables año tras año.

El Atlas de Inundaciones XXXII, edición 2026, de la Comisión del Agua del Estado de México, documentó durante la temporada de lluvias de 2025 382 eventos hidrometeorológicos, entre ellos encharcamientos e inundaciones urbanas, distribuidos en distintos municipios del Estado de México. El propio documento señala que la saturación de los sistemas de drenaje y la acumulación de residuos pueden agravar los efectos de las lluvias intensas.

La CAEM también cuenta con un visualizador que permite consultar las afectaciones históricas y zonas susceptibles a inundación por municipio y sitio específico.

Por ello, además de las grandes obras, una estrategia integral necesita considerar:

  • Mantenimiento permanente de drenajes.
  • Revisión de cárcamos y colectores.
  • Atención de puntos recurrentes de inundación.
  • Manejo adecuado de residuos.
  • Información oportuna durante las lluvias.
  • Coordinación entre los distintos niveles de gobierno.
  • Seguimiento público de las obras y sus resultados.

¿Qué ha pasado con las obras hidráulicas de Neza?

En marzo de 2026, el Ayuntamiento de Nezahualcóyotl informó que sus acciones estratégicas de infraestructura hidráulica registraban un 65% de avance y proyectaban recuperar hasta 90% del caudal. El municipio señaló que las obras formaban parte del trabajo coordinado con Conagua y la Comisión del Agua del Estado de México.

Ese dato es importante, pero también debe leerse en su contexto: se trata de un avance reportado por el municipio en marzo de 2026, por lo que resulta necesario dar seguimiento para conocer cuál es la situación actual.

La pregunta no debería ser solamente:

¿Cuánto se ha invertido?

También:

¿Qué resultados pueden observarse en las colonias?


Judith García: escuchar dónde está el problema

Para Judith García, hablar de infraestructura también significa hablar de las personas que viven diariamente con sus consecuencias.

Por ello, además de revisar la información oficial, ha planteado la importancia de escuchar directamente a las colonias y conocer dónde persisten los problemas relacionados con agua, drenaje e inundaciones.

Algunas preguntas son sencillas, pero pueden ayudar a construir un diagnóstico más cercano a la realidad:

📍 ¿Dónde se inunda cada año?

🌧️ ¿Hasta dónde llega el agua?

⏱️ ¿Cuánto tiempo tarda en bajar?

🏠 ¿El agua llega al interior de las viviendas?

🚧 ¿Existen calles donde las coladeras se saturan constantemente?

📈 ¿La situación ha mejorado después de las obras?

Recopilar estas experiencias puede ayudar a identificar puntos recurrentes de riesgo y contrastarlos con la información disponible de las autoridades.


La infraestructura se mide en obras. La prevención se mide en resultados.

Una obra hidráulica puede medirse en millones de pesos, kilómetros de tubería o litros por segundo.

Pero para una familia, el indicador puede ser mucho más sencillo:

Que el agua no entre a su casa.

Por eso, conocer los avances del Plan Oriente es importante, pero también lo es dar seguimiento a lo que sucede en las colonias de Nezahualcóyotl.

Conoce un poco más sobre el Plan de Oriente y su impacto en Nezahualcoyotl.

Las obras representan una parte de la solución. La prevención, el mantenimiento y la participación ciudadana también forman parte de ella.

Los números cuentan una parte de la historia. Las colonias cuentan la otra.